Tuesday, January 31, 2006

¿Quién soy?


En escuela intermedia, o lo que se conoce como Junior High, en Puerto Rico se requiere una clase de salud. La misma cumple con el propósito de dar un poco de orientación a los jóvenes en cuanto a la pubertad y el sexo. La profesora, muy inteligente ella, se dedicaba a responder a preguntas muy áviles de los compañeros de clase. Durante esta época mi mente divagaba en el razonamiento de que si lo que percibía como mundo era la realidad o era tan sólo mi realidad. No quiero tocar un tema filosófico aquí, pues no soy tal, pero me preguntaba si todas las personas las veo a mi manera y responden a una visión mental propia de la realidad.

Ejemplo me decía; ¿Qué tal si el ser que esta a mi lado, que reconozco por una analización visual, personal, me ve de una manera completamente distanta? ¿Me reconocerá con figura humana o me identifica de alguna forma extraña, cual en su mente es completamente familiar? ¿Qué tal si me observa como una criatura parecida a la imaginación hollywoodense? ¿Cómo me ve una persona que no tiene ni mis ojos ni mi cabeza?

¿Qué tal si todo lo que he visto y creído en mi vida, es solo una película que rueda sin fin? ¿Me engañan mis ojos? ¿Será realmente lo que escucho de los demás aquello que desean comunicar, o entiendo sólo la idea que mi mente quiere escuchar? ¿Hablarán otro idioma, uno que no es conocido dentro de mi imaginación precoz? ¿Y si es así y sólo escucho palabras al parecer coherentes? Entonces mi cerebro inventa conversaciones reemplazantes o traduzco las mismas a mi idioma o algún sonido que me es reconocible.

No creo que ni la pélicula Matrix se acerque a esta idea. Pues no estoy hablando de un sistema único de control cerebral, sino de una anarquía mental individual. En la cual cada ser es un mundo total y literalmente diferente al otro. En el cual reina un caos aliviado por la organización personal de pensamientos en cada ser humano. ¿Cómo sé que lo que estoy escribiendo es entendido así solo por mi? Aun un testigo sería débil, pues su testimonio puede ser una convición que ha creado mi ser creativo. ¿Cómo sé que todo lo que veo es verdadero, y si es solo una invención mía y ni siquiera yo soy real?

Yo no soy quién para retar pensamientos más grandes acerca del tema. No creo que he escuchado a alguién que ha planteado lo que mi mente ha establecido. No es mi deseo desarrollar esto en una discusión que pueda causar un culto de pensadores. Yo sólo quiero plasmar lo que en una ocasión vino a mi atención cuando me encontraba en la flor de la juventud. Una duda que nació en una época frágil de mi vida. Algo que tengo que recordar, pues significó mucho cuando apenas descubría quién soy yo...

1 comment:

Anonymous said...

JAJAJAJA, Gaby es increible yo creia ser el unico
que pensaba asi, (siempre pense que debia de ser un idiota por pensar asi) pero gracias a ti me doy de cuenta que no era el unico y que era solo un punto de vista en esa epoca (en realidad me duro como hasta el decimo grado y debes en cuando todavia la pienso). Se nota que teniamos muy poca comunicacion. Me encanto escuchar esto, el problema es que ahora no se si lo que te estoy escribiendo, es lo que vas a leer o vas a ver algo y lo vas a interpretar de una manera diferente.