Thursday, July 27, 2006

La religión y la sociedad...


Mi amiga Miriam me pidió que mencionara la religión como parte de los instrumentos sociales para encerrar al hombre en la sociedad. Quiero explicar primeramente porque no he mencionado tal grupo en mi anterior intervención literaria en este blog.

En el curso de mi vida he leído muchísimos escritos razonando cómo la religión toma parte en la influencias sociales. Es por eso que no encuentro necesidad de mencionarla. En cambio, siento que jamás se ha hablado explícitamente de como la falta de religión ha sido otro método social de conquista.

Muchas personas viven comentándome cómo no necesitan la religión y actúan en contra de lo espiritual. Por ende son parte de una misma fuente de ideas. Ellos no son diferentes de aquellos que componen una corriente religiosa. El ser opuesto los convierte en recíprocos del grupo que atacan.

Es importante que dejemos de pensar que somos individuos propios o únicos. Siempre seremos entes sociales, reflejos de los diferentes razonamientos. Nunca podremos apartarnos y ver el mundo en su total pureza. Nuestro lentes carnales sólo tienen el aumento que hemos desarrollado en nuestro tiempo de existencia.

Esta es la razón que no me dediqué a desarrollar la religión en la sociedad. Mucho se ha explicado como para demostrar mi punto y recalcar nuestra colectividad.

Aun así le agradezco a miriam por su comentario, por ser válido y tener mucho poder en estos blogs.

Poema del Amor!!!


Muriendo en el amor


El amor es como la muerte.
Llega inesperadamente,
se apodera de nuestros cuerpos,
nos hace agonizar
a veces muy lentamente,
¡A veces de golpe!
Gemelos fraternos,
ambos en conclusión, reviven,
y lo hacen eternamente.

Esta vez el amor ha llegado
buscando acabar conmigo por siempre.
Mis ojos, mi boca, mi mente, mi cuerpo
todos se paralizan
en un eterno presente.
¿Qué sucede?
mi corazón todavía late desde el sepulcro,
se escucha una máquina lócamente
¿A dónde irá el tren?
Parece que a un puerto lejano,
uno donde he estado por mucho ausente.
Esta vez viajo de noche,
aunque en dirección al este.
Ojalá que encuentre
la aurora de la muerte,
a fin de resucitar en un lecho de rosas,
en el cielo del amor
esa morada eterna do proviene mi corazón



-EL Comensal